¿Qué es ser Altamente Sensible?

La Alta Sensibilidad es un rasgo de la personalidad que representa a aproximadamente al 20% de la población mundial. Es decir, 2 de cada 10 personas aproximadamente son Personas Altamente Sensibles (PAS).

Qué dirías si te pregunto, ¿qué es la sensibilidad? Ahí tendrás bastantes pistas para explorar cómo ves (y cómo se ve) esa palabra. Piénsalo un momento…

Realmente, la sensibilidad es la capacidad de sentir, que todos la tenemos ya que la sensibilidad es un “continuo”, aunque unos la tienen más o menos elevada que otros (y las PAS estarían en la mayor puntuación). Es lo que nos permite ver, oler, escuchar, tocar, conectar, crear… y emocionarnos en todos sus matices, reír, llorar, enfadarnos… Sentir de verdad la vida, sin pasar de puntillas, si la dejamos salir.

Los estudios científicos

En los años 90, la psicóloga norteamericana Elaine Aron, pionera en el estudio de este rasgo, identificó en sí misma y en algunos de sus pacientes una sensibilidad mayor al resto. Esto les hacía percibir más información y reaccionar de forma más intensa, es decir, procesar la información de manera más profunda con un sistema nervioso más fino captando más de su entorno (detalles, emociones, etc).

Estas características les solía provocar estrés, infelicidad e incomprensión, ya que las PAS son una minoría a menudo incomprendida o cuestionada por reaccionar o funcionar de forma diferente. De ahí la misión y necesidad de construir un mundo más diverso donde las diferencias sean respetadas y transformadas en fortalezas.

Desde entonces, la Dra. Aron y otros se ha dedicado a investigar y escribir acerca de esta característica, cuyo nombre científico es Sensibilidad del procesamiento sensorial (SPS), actualmente más conocida como Alta sensibilidad y las Personas Altamente Sensibles PAS. En inglés: Highly Sensitivity y Highly Sensitivite Person, HSP.

Aclarando dudas importantes

Influye mucho el entorno, por eso tu visión del rasgo puede variar según tu cultura, tu educación y las experiencias que hayas tenido, generando más malestar y dificultades.

La alta sensibilidad no es un trastorno ni patología a curar, ni algo a “diagnosticar”, sino un rasgo a identificar o detectar. Sin embargo, a menudo se suele llegar a este tema tras la aparición de algún problema ya que según esas experiencias o tu entorno, puede que haya surgido algún tipo de dificultad por su desconocimiento y gestión inadecuada, no por ser PAS.

Todavía miles de PAS no saben que lo son, de ahí la importancia de divulgar para conocer la alta sensibilidad e informarse tanto de sus retos como sus fortalezas, que a menudo pasan desapercibidas a nivel individual y colectivo. No es una moda ni una etiqueta, sino que cada año hay más estudios (por eso se habla más del tema) y es una palabra para conocerse mejor, no para limitarse.

Muchas personas o profesionales niegan o distorsionan el concepto de la alta sensibilidad, pero afortunadamente cada vez hay un mayor interés y estudios sobre el tema. Cada año se sigue investigando sobre el rasgo y las características de las PAS, y a día de hoy se han actualizado los test oficiales integrando también sus fortalezas, hay estudios en diferentes países teniendo en cuenta la influencia cultural, y la Alta Sensibilidad es considerada un rasgo de la personalidad reconocido por la Asociación Americana de Psicología (APA).

Aunque se suele hablar de “Las PAS”, no es porque se dé más en mujeres que en hombres porque se da en igual proporción, sino por usar el término “personas”. De igual forma, es importante saber que el rasgo tiene un componente genético y hereditario, por lo que la madre o padre de una PAS probablemente también lo sea.

Aproximadamente el 70% de los PAS son personas introvertidas, no confundir con la timidez. Pueden ser muy sociables aunque evitar las multitudes y preferir los encuentros 1 a 1 o grupos pequeños para no acabar sin energía y conectar con mayor profundidad.

Los 4 pilares de la Alta Sensibilidad

Como decía más arriba, dentro de la alta sensibilidad hay diversidad con características individuales, pero para que alguien sea considerado una PAS debe identificarse con estas características definidas por la Dra. Aron:

  1. 1. Procesamiento profundo de la información: Piensan mucho reflexionando en profundidad sobre diversos temas y también antes de actuar comparando posibles alternativas.
  2. 2. Sensibilidad a las sutilezas: Captan matices sutiles de su entorno y estados de ánimo de otros que el resto no percibe.
  3. 3. Gran emocionalidad y empatía: Sienten las emociones con intensidad y perciben fácilmente los sentimientos de otros.
  4. 4. Tendencia a la saturación y sobreestimulación: Se abruman o saturan más fácilmente por exceso de estímulos (ruidos, prisas, gente, luces, presión). Sucede cuando su sistema nervioso recibe más información de la que es capaz de procesar.

¿Cómo se ven las PAS en la vida cotidiana?

El mundo de las PAS es igualmente diverso y hay perfiles diferentes, así que aparte de esos 4 pilares existe una lista amplia de otras características, como por ejemplo:

  • Tienen sensibilidad estética y gran creatividad, con talentos artísticos sintiendo una gran conexión con el arte y la belleza.
  • Muy aficionados a pasar tiempo cerca de la naturaleza y con animales.
  • Se inclinan por la colaboración más que la competitividad y pueden ejercer un liderazgo empático y mediador muy beneficioso en equipos.
  • Dan mucha importancia a los valores, justicia social y tienen conciencia del mundo siendo muy responsables, solidarias y detallistas.
  • Perciben rápidamente los cambios de temperatura y el calor suele afectarles bastante.
  • Tienden a abrumarse cuando tienen que hacer muchas cosas a la vez o con prisas.
  • Procesan las críticas de manera más profunda, dándole importancia al cómo se dicen las cosas.
  • Tienen respuestas físicas fuertes al estrés (migrañas, fatiga, problemas de piel, ansiedad, etc).

Como todo, tiene sus luces y sus sombras que hay que aprender a aceptar y gestionar. Si estas características y su sistema nervioso no está bien regulado, pueden llegar a percibirse desde fuera como personas inseguras, intensas, ansiosas, miedosas o reservadas. Aunque ser altamente sensible puede sentirse desafiante, también conlleva regalos invaluables cuando se identifica el rasgo y se aprende a cuidar de esas necesidades, de ahí que sea importante identificarlo tanto en niños como en adultos.

Sello de la Grulla

Para reflexionar ahora

La pregunta no debería ser: «¿Por qué soy tan sensible?» sino más bien: ¿Cómo puedo honrar y cultivar esta parte de mí que percibe el mundo con mayor profundidad?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Otros artículos

Soy PAS, ¿y ahora qué?

El día que descubres que eres una Persona Altamente Sensible (PAS), algo hace «clic» en tu cerebro. De repente, esa sensación de haber vivido generalmente

Cómo manejar la sobreestimulación

Si eres una persona altamente sensible (PAS), es probable que en algún momento te hayas sentido completamente abrumada por los estímulos del mundo exterior. El